miércoles, 10 de febrero de 2016

Escrito para el viernes 4 de marzo a las 21:00 horas... EL SUICIDIO

Saludos,

El viernes cuatro de marzo compartiremos sentimientos suicidas en la biblioteca de San Javier. Ven a las 21:00 horas, a pecho descubierto y trasmútate, (con prudencia), en suicida. Vamos a hacer un ejercicio literario de empatía con el suicidio... vamos a ponernos en la mente de un suicida y vamos aescribir... luego compartiremos los escritos.

Este viernes 4 de marzo ven a la biblioteca de San Javier con un texto de LA CARA DE UN FOLIO de extensión sobre "el suicidio"

Esto es el club de escritura AIKE, sólo tienes que venir, te llevaremos de la mano... si tienes inquietudes como creador literario este es tu sitio.

viernes, 29 de enero de 2016

Bird’s lament

Bird's lament

A pesar de que la sala era amplia, sólo había unas cuantas mesas alineadas, mientras que el resto de asientos estaban vacíos. Los examinadores ya estaban sentados, esperando a que la alumna comenzara a tocar la pieza. La chica no sentía entusiasmo o emoción, ni tampoco nervios o miedo. Tocar delante de cualquiera era tan normal como charlar.

A diferencia del resto de alumnos que habían entrado después de ella, tenía una pedalera conectada a un amplificador, algo inusual que llamó la atención a los profesores, pero no dijeron nada. Una nota larga y un toque a la pedalera. Cuatro notas más repetidas en varios compases y otro toque a la pedalera. Cuatro notas largas y otro toque a la pedalera. Después, un punteo de cuerdas… hasta formarse un septeto de cuerda que llenó el silencio de la sala.

Tanto si aprobaba como suspendía tocó lo que quiso.

Alex Newsted.

El sepulturero

Se dice que la Muerte visita a todos, que siempre llega el momento de abandonar esta vida para ser conducidos a la otra… o a ninguna. Se cree que la Muerte se lleva el alma del difunto, aunque esa tarea siempre la ha desempeñado el Sepulturero.

Apenas se habla de él, tal vez porque nadie ha oído hablar de él o porque apenas se deja ver. De todas formas, nunca le ha gustado el protagonismo.

Ayer al atardecer hizo una visita a un desdichado borracho que descansaba sentado en una playa desierta, junto a una botella. En invierno contemplaba el mar mientras bebía, porque en época estival no podía hacerlo. Extrañamente, se le dibujó una sonrisa al ver al Sepulturero, con un sombrero decorado con una rosa blanca.

Mejor ver a un esqueleto con sobrero de copa que la Muerta vestida con capa negra y guadaña.

Alex Newsted.

Hora de cenar


"Tic, tac, tic… ¿tac? ¿Acaso es aquel reloj de cuco el que suena, allá, al final de mi expiración? Parecía demasiado lejano e incorpóreo antaño, pero, ¿cómo es posible? Juraría que la estoy viendo, allí, con su vestido rosa entre flores; allí, con el sombrero de paja que se compró esta misma tarde en una pequeña tienda del pueblo; allí, con sus pendientes de perlas sacadas del más profundo sentimiento de asfixia que sintió un hombre al encontrarlas y llevarse a cambio un frágil papel; allí, con su pulsera hecha con el hilo del oro más fino del cabello del sol que cayó el amanecer en que ella estaba cepillándose el pelo; allí, con sus pies descalzos tropezando con aquél engañoso peldaño de la escalera del hotel; allí, con sus labios sonrientes de rosadas amapolas que recogió en esa tienda de ramos de rosa para ir guapa el día de su boda; allí, con sus largas pestañas que le dio su madre heredadas de las ramas del pequeño niño que nació de su anciano padre; allí, con su mirada ora radiante ora llorosa… ¿Llorosa? ¿Por qué? Si estoy bien, me encuentro bien, ¿por qué llora frente a un cuerpo muerto?".

 Kimara

miércoles, 20 de enero de 2016

Maldito Murphy

¿El día de hoy es realmente necesario? Quiero decir, estoy en un hospital, tumbado en una camilla (acompañado, desafortunadamente) y al principio no sabía por qué. Después de haber preguntado, he sabido que he tenido un accidente mientras montaba en bici y que sufro amnesia temporal. Dicen que cuando se va en bicicleta siempre es cuesta arriba y contra el viento. Debieron añadir 'y contra conductores ineptos'. Estoy seguro que no tuve la culpa, no porque haya recordado algo ahora mismo, sino porque no me dedico a atraer problemas.
Si no es suficiente con el dolor de cadera, el paciente de al lado y la acompañante no paran de hablar. Hoy estoy dispuesto a vender mi alma para que se callen y, para mi desgracia, resulta que sobran almas. Bueno, también lo vendería para partirle la cara al que me atropelló, pero todo llegará a su debido tiempo.

Alex Newsted.


miércoles, 13 de enero de 2016

Hace nueve años


Hace nueve años yo era un general del Ejercito Pardo, de renombre y brillante. Aunque con cierta pasión  por la sangre y las explosiones un poco fuera de lo normal.

Tras las guerras del oeste poco queda de nuestra tierra. Solo un campo yermo, estéril y con altos niveles de radiactividad donde antes estuvo mi ciudad. Mis imcompetentes superiores nos fallaron y nuestros enemigos volaron nuestros hogares a sangre fría con bombas de destrucción masiva. Si lo hubiera sabido muchas cosas habrían sido diferentes, pero ya no se puede hacer nada para deshacerlo. Mi ciudad , y sobre todo, mi hermosa Daria... 

Ningún edificio quedó en pie; y con la radiactidad la vida de los supervivientes se nos escapa de las manos. Mi antiguo búnker de las afueras por fortuna sigue entero. Y ademas todavía quedaban varios pares de personas vivas  en las jaulas cuando regresé con las que podria distraerme; amputaciones, explosiones, mutilaciones, chillidos, gimoteos y todas las delicias de la tortura en general. Suspiro tras el último coleteo del tercero de aquel día, la muerte, vieja conocida, todavía me acompaña. Aquellos pasatiempos lograban quitarme de la cabeza que mi mundo ya no existía, pero no olvidaba a Daria. Necesitaba a Daria. Su olor, su mirada, sus caricias... Por eso, en estos tres últimos años, construí el S-fi o buscador de almas. Este artefacto localiza el último rastro de esencia que deja un alma en el universo. Tras varias pruebas de confirmación de funcionabilidad, unido a mi portal teletrasportador interplanetario, sólo tenía que introducir unas coordenadas espaciales predeterminadas. Y así fue como me vi en lo que parecía un mundo totalmente diferente: de pronto, era de noche en un gran valle, con dos lunas en el cielo nocturo y dos golems de piedra de tres metros al lado mía, mirandome sorprendidos y con expresion torba. Sí, Golems. Poco después examinando el cielo me pareció ver un dragón planeando, y no sería lo último que sorprendería.  No sabía de qué iba aquello pero si aquí existe la posibilidad de que esté el alma de mi alma gemela vale la pena intentarlo. Los golems trataron de atacarme por cierto. Reconozco que fueron adversarios dignos de Lucio Boros Séptimo. 

Daria tu serás mi grito de guerra y el motor de mi mente y de mi vida. Aunque tenga que convertir este planeta en un infierno de llamas y ceniza te encontraré.

Cuando yo caiga

Cuando yo caiga...

Cuando caiga aquel pétalo de esa rosa que me diste sabré decirte que todo acaba de comenzar. Cuando caiga aquel rayo de sol sobre tu piel sabré decirte lo espléndido que estas cuando me comienzas a mirar. Cuando caiga aquella gota de lluvia simulando una lágrima sabré decirte el daño que me hace el amar. Cuando caiga aquella hoja de otoño sabré decirte que me abraces para así envolvernos los dos en un manto cálido antes de que siquiera el invierno pueda comenzar. Cuando caiga aquel niño sabré decirte que la infancia atrás pudiste dejar. Cuando caiga aquella pluma sabré decirte que cerca de tu corazón aún podré estar. Cuando caiga aquella nota y no la puedas alcanzar, sabré decirte que yo también la se tocar. Cuando caiga aquella lágrima tuya, sabré decirte que consuelo te sabré brindar. Cuando caiga aquella sonrisa sabré decirte que la mía a los dos cubrirá por igual. Cuando caiga aquella página de tu cuaderno sabré decirte que si tú lo deseas, no la leeré jamás. Cuando caiga aquella piedra sabré decirte que el agua tocará pero al lanzarla juntos, jamás se hundirá. Cuando caiga aquella flor sabré decirte que otra nueva surgirá. Cuando caiga aquella gota de sangre sabré decirte que jamás se volverá a derramar. Cuando caiga aquella copa de cristal sabré decirte que el suelo tocará para después una bella silueta dibujar. Cuando caiga aquel río y se eleve hacia el cielo sabré decirte que podrás volar. Cuando caiga aquella pestaña y se pose sobre tu mejilla sabré decirte que un deseo te concederá. Cuando caiga aquel labio dejando entrever tu boca sabré decirte las ganas que te tengo de besar, pero cuando se evapore aquel reflejo de tu silueta sobre el cielo sabré decirte lo mucho que te quiero.

 Kimara

Solías ser muy feliz

Cuando cierro los ojos aún te sigo recordando en aquel prado calentado por un sereno atardecer que no sentía esa prisa que tú tenías aquél día. Domingo diría yo que era. Una acogedora tarde bajo margaritas cuyos pétalos brillaban anaranjados reflejando la mezcla de colores que pasaba lentamente de una nube a otra mecida por el susurrante viento el cuál, traía consigo un frágil aroma entre mentolado y dulzón.

Tu travieso pelo danzaba guardando tus espaldas al son de la brisa con una pincelada de vivacidad e ímpetu que tanto te caracterizaba hasta el día en el que ya no estuviste a mi alcance. Si mal no recuerdo, mi buen amigo, ese pelo tuyo rozaba el comienzo de tu infantil hombro acostumbrado a estar siempre sucio. 

Tus delgadas cejas comenzaban con un arco para después, de repente, formar un ángulo que conducía hacia la noche. Tu nariz, esa pequeña montaña que luego se transformaba en un arco acabado en una redonda punta, siempre estuvo cogida de la mano de unas rebeldes pecas que tanto me gustaban y tú aborrecías. Decías que te hacían ver como un niño sin saber, bajo tu ignorancia que ya lo eras. Estos pequeños puntos continúan un corto recorrido hasta encontrarse con una casi inexistente elevación de tus pómulos para después poder bajar las pocas que consiguen subir, por los amplios prados de tus sonrojadas mejillas de niño. Más abajo, justo bajo el valle cuya ruta conduce al labio superior, se encuentran tus pícaros labios, rosados como las azucenas que le gustaban a mi suegra. Alzando mis ojos me topaba con tu alma, de color verde azulado, como si el campo y el cielo se hubieran fusionado para formar dos diamantes perfectos, protegidos por cientos de negras ramas. Era como si Dios hubiese decidido mezclar un poco de viveza, alegría, picardía y sabiduría para formar aquellos círculos que encerraban todo aquel poder. Solías llevar ropa vieja y cómoda pero aquel día estabas muy elegante. Una camisa de franela blanca cubría tu torso cubierto por una suave pelusa en ese entonces. Los pantalones marrones de tu hermano aún te estaban grandes pero en ti todo quedaba sublime. En fin, mi amor, El tiempo pasa y tú con él, te escribo para despedirme y desearte un muy feliz sesenta aniversario.
Con amor, tu amiga…
 Kimara

lunes, 11 de enero de 2016

Tema para la reunión del viernes 5 de febrero a las 21:00 horas. Un relato en cuyo contexto ALGO DE LA REALIDAD NO EXISTIERA O FUERA OTRA COSA

Para la reunión del viernes 5 de febrero a las 21:00 horas en la biblioteca de San Javier hay que traer un texto de una cara de un folio

con una historia en un contexto donde ALGO  DE LA REALIDAD NO EXISTIERA O FUERA OTRA COSA...

Una distopía pero sin tener que reflejar nada catsatrófico o malo.  Elvis sigue vivo y  tiene 80 años, se prohíben los juguetes, el sistema de escritura se cambia por un código binario, se decide que los rubios tienen que ir rapados al cero, se mueren todas las aves por una epidemia, los dinosaurios no se extinguieron y conviven con nosotros, los hombres pueden dar a luz, Mouriño es presiednte del gobierno, el hombre llegó a Marte...

Esto es una experiencia abierta a todos los creadores literarios... sólo tenéis que venir el día viernes 5 de febrero a las 21:00 horas con un texto y compartirlo.
... Imaginad un supuesto "distópico" y compartámolos. Esto es el Club de Escritura Aike, sólo tienes que venir, te llevaremos de la mano. VIERNES 5 DE FEBRERO A LAS 21:00 HORAS EN LA BIBLIOTECA DE SAN JAVIER.

¿Amigo?

Créeme, peor que no saber nada es estar en la nada. Desconozco mi paradero y lo que me anexiona a este. Sé que llevo un considerable tiempo aquí pero aún no sentí la necesidad de saciar lo propio de los seres vivos. Cada mañana, si se le puede llamar de alguna forma así a la negrura del horizonte que veo al abrir los ojos, me saluda el mismo paisaje sin vida de siempre. ¿Algún compañero? No, amigo. Ya olvidé el significado de dicha expresión, pero supongo que se referirá a compañía. La respuesta es muy simple. Adoro el frío árbol a mi espalda el cual siempre desprende un interesante olor a azufre. También me acompaña un bonito vestido que en su día debió de encantarle el blanco pero ahora creo que le gusta más como suena el gris-sucio-roto. Podría describirte el lugar pero la cuestión es que si encuentras este diario ya lo habrás descubierto por ti mismo, pero por si cambia de apariencia diré que no hay mucho que decir. Sol y Luna tan juntos que casi es posible su prohibido romance, hierba tan dura que debió de ser engendrada por la piedra que está a mi derecha y la única hoja viva del árbol. ¿Dónde escribo? Buena pregunta, cuando se acabe la tela de mi vestido y la sangre de mi cuerpo te contaré.

 Kimara

Dos pieles, un Alma y El Lobo

Nicolas nunca había estado allí y, por alguna razón inexplicable, Nicolas ya había estado allí. En parte no podía evitar contagiarse del entusiasmo que irradiaba su padre, que traía a su hijo por primera vez a las cataratas del Niágara. Las mejores historias de su infancia tuvieron lugar en aquel santuario de agua, y no se le ocurría un sitio mejor donde celebrar con su hijo su cuadragésimo cumpleaños.

Sin embargo, la inquietante sensación de que ya había caminado enfrente de las majestuosas cascadas no escapaba de la mente del joven Nicolas. No era la primera vez que sentía algo así, ya que cada vez que visitaba a sus abuelos en Castleton, en el estado de Vermont, una impresión similar invadía su cuerpo. La gran diferencia entre lo que sentía visitando a sus abuelos y lo que sentía entonces es que esta vez iba acompañado de la evocación de un sentimiento frío, un vago recuerdo de una tragedia que allí había sucedido.

- ¿Te pasa algo, Nick?- le preguntó preocupado su padre.
- Nada, nada. Es que no me había imaginado lo grandes que iban a ser las cataratas.

Aliviado, su padre comenzó un recital de curiosidades acerca del emblemático paraje que visitaban. Nicolas dejó de lado sus pensamientos paranoicos. Quería compartir el entusiasmo por la historia del lugar con su padre, ignorando el presentimiento de que estaba a punto de descubrir algo impactante.

viernes, 8 de enero de 2016

El refugio



El fuego calienta la casa y el humo de la chimenea ayuda a localizarla desde lejos. La casa está en el bosque y se distingue de los árboles y de los animales en que echa humo.

En el saloncillo mi hermano ha desparramado otra vez sus juguetes de plástico encima de la mesa, los mira inquieto dándoles vida con la imaginación. No los mueve, le ha gustado la colocación que el azar les ha dado.

Los mayores se aburren y miran con media sonrisa al niño. El niño se aburre y observa inquieto sus juguetes. Hay un molesto silencio roto a ratos por el azote del viento o el crepitar de los troncos ardiendo en el hogar. Me asusta el silencio y mis piernas se enrojecen por la proximidad del fuego.

Mi hermano está a mi espalda, está loco y es feliz, sin que una cosa sea consecuencia de la otra.

Un testimonio poco fructuoso

Cuando tu vida depende de tu capacidad de memoria, un golpe en la cabeza puede llegar a ser fatál. Este golpe me lo dio uno de esos grandes carnívoros de la selva virgen amazónica. No recuerdo cual pera.. Digo pero! aquel "noble" animal me dejó una enorme herida que, con la humedad y con la lluvia de la zona estuvo a nada de infectárseme. Esas malditas bacterias del nuevo mundo, pera PERO! se suponía que tambien me habian vacunado contra ellos. Lo cual no se me olvidara nunca, lo fea que era la enfermera, erase una vez la fealdad a una persona pegada pera... Digo pero..., Era pero no? No lo se ya. Como decía, con esto de la lesión me dan episodios de memoria selectiva y divagacion y no recuerdo que más :/

lunes, 14 de diciembre de 2015

ESCRITO PARA EL VIERNES 8 DE DICIEMBRE "primeras 150 palabras de una novela"

Saludos, ¡Oh, creadores!

El nuevo reto es interesante, se trata de compartir las primeras 150 palabras de una novela.


El inicio de una novela, además de ser la parte que mejor representa al todo y la pista más fiable sobre su calidad, es —o debería ser— el más eficaz de todos los cebos. Qué motivo más poderoso para enfrascarse en una lectura puede haber que un párrafo inaugural o una primera frase brillantes, inesperados desconcertantes...

Ahí tenéis el reto. Ven el día 8 de enero a las 21:00 horas a compartir tu inicio de novela.

Repasemos algunos inicios...

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre le llevó a conocer el hielo”.
Cien años de soledad, Gabriel García Márquez

Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto”.
La metamorfosis, Franz Kafka

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.
Historia de dos ciudades, Charles Dickens

Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”.
Ana Karenina, León Tolstói

        “No espero ni remotamente que se conceda el menor crédito a la extraña, aunque familiar historia que  voy a relatar. Sería verdaderamente insensato esperarlo cuando mis mismos sentidos rechazan su propio testimonio. No obstante, yo no estoy loco, y ciertamente no sueño. 
El gato negro, Edgard Allan Poe

         “¿Ves aquel clavo grande a la derecha de la puerta de entrada? Todavía me da tristeza mirarlo, y, sin embargo, por nada del mundo lo quitaría. Me complazco en pensar que allí estará siempre, aun después de mi muerte. A veces oigo a los vecinos que dicen: «Antes allí debía de colgar una jaula». Y eso me consuela: así siento que no se le olvida del todo.”.
El canario, Katherine Mansfield

         “De un modo sobrenatural llegó a mí la noticia de la existencia de este papel, donde una pobre horca podrida y negra relataba algunas cosas de su historia. Esta horca procuraba escribir sus trágicas Memorias. Debían ser profundos testimonios sobre la vida. Como árbol, nadie conocía tan bien el misterio de la Naturaleza; como horca, nadie conocía mejor al hombre.” 
Memorias de una horca, J.M. Eça de Queiroz

Hay muchos mas... pero falta el más importante de esta lista, el tuyo. Ven a contranos tu inicio de novela a la Biblioteca de San Javier el viernes 8 de enero a las 21:00 horas.

Esto es el Club de escritura creativa AIKE, tu sitio. Ven a probar, el Club es tuyo, le Club es nuestro.

Crea.